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Formaciones, ¿una inversión o un gasto?

Por Doblebe
01/02/17

En las empresas coexisten diferentes personas, distintas en creencias y responsabilidades, esa diversidad de cargos y funciones hace exquisita una empresa. Especificar si una formación es una inversión o un gasto, va a depender de la responsabilidad del empleado dentro de la empresa.

Una formación busca aumentar los niveles de conocimientos, aportando herramientas que estimulen las habilidades de las personas. Se puede ver como gasto por parte del empresario, quien busca solo la explotación de recursos, sin embargo, la otra cara de la moneda es el de verlo como una inversión.

Hay otras variables en el negocio que el empresario puede ver más atractivas y necesarias, dirigidas únicamente hacia el producto de la empresa, como por ejemplo el marketing.

Como empresario se busca rentabilizar el producto en el menor tiempo posible, el objetivo más inmediato, por tanto, no es una formación.

“Aprender es como remar contra corriente: en cuanto se deja, se retrocede”.

Edward Benjamin Britten

En cambio, el director de recursos humanos, ve desde otra perspectiva lo que representa una formación. Es una inversión básica y necesaria para una empresa, que busca el desarrollo de sus empleados, la manera de rentabilizar un negocio desde la base del proyecto, las personas.

Un enfoque diferente es el del trabajador que busca como objetivo aumentar sus conocimientos y con el resultado que ello conlleva: ascensos, aumento salarial y reconocimiento profesional. La visión del empleado, dependerá de su intención y la motivación para desarrollar una carrera profesional dentro de la empresa. Éste no dudará en valorarlo como una oportunidad mientras que el empresario lo verá como una inversión que la empresa realiza en su personal.

Siempre la perspectiva dependerá del ojo con el que se mire. Valorar el que una formación sea una o no una inversión, dependerá realmente de los objetivos que busca la empresa; sin embargo, mantener al personal motivado a través del desarrollo de sus habilidades, mejorará la producción de la empresa.

El mundo gira, no se detiene, así mismo ocurre con las empresas. Independientemente del tamaño de la compañía, debe haber una evolución.

Las formaciones son, sin lugar a dudas, un plus para el progreso de una empresa, mejorando constantemente el pilar fundamental de una compañía, el mayor de los recursos, el humano.

El mercado se mueve constantemente en lo laboral. Debemos comprender que el dinamismo y las variables que caracterizan este mercado generan una demanda de nuevos conocimientos y habilidades donde la cooperación es importante. Mantener a un equipo lo más top posible, es mantener una formación constante, es una inversión que siempre va a rentabilizar el producto y mantiene motivado al personal.